CARTAS PARA TODOS(A. Mata)

INDICE

A LA ESPERA DE SOLUCIONES

LO BUENO, TU ELECCION

EL PRECIO DE UN MAL CONVENIO

Desencanto y resignacion por el nuevo convenio

VIGILANTES DE SEGURIDAD, JUEGOS DE AZAR

DE ALCALA, A FACTOR Nº5

FORMACIÓN EN EL SIGLO XXI

INICIATIVA PIONERA Y AGRADECIMIENTO

EL DESPRESTIGIO NOS SALPICA A TODOS

COCTEL DE NAVIDAD

CAMBIO DE UNIFORMIDAD



LO BUENO, TU ELECCION

En las últimas fechas, todos estamos pendientes de la resolución que pueda tomar en última instancia el Tribunal Supremo, decisión que con toda seguridad se dilatará hasta finales de 2008.

Mientras tanto, las empresas asociadas a APROSER, han adoptado la postura de pagar las horas extras según sentencia de la Audiencia Nacional, la cual como todos sabéis, no incluye los pluses de vestuario y transporte.

Una de las consecuencias que esta decisión trae consigo, no es otra que la bajada de la hora extra, ya que el estatuto de los trabajadores dice que no se podrá pagar la hora extra por debajo de la ordinaria, el resultado es de un valor de 7,30 euros, por que como siempre, no son capaces de asumir gastos que superen los mínimos exigidos.

Así las cosas, los resultados del pago de hora extra quedará como sigue:

HORA ORDINARIA: 7,30
HORA FESTIVA: 0,83
HORA NOCTURNA: 1,04
HORA ESCANER: 0,19
PELIGROSIDAD: 1,13
JEFE DE EQUIPO: 0,54
TRIENIO: 0,21
QUINQUENIO: 0,29

Por tanto, para sacar el precio hora, se tendrán que sumar los complementos de trabajo y pluses que se tengan en nómina, excluyendo vestuario y transporte, a la espera de lo que decida a finales de año el Tribunal Supremo.

Saludos, Angel Mata.

A LA ESPERA DE SOLUCIONES

En cierta ocasión nuestra Presidenta Mónica de Oriol, hizo un comentario haciendo referencia a que no leía nada positivo en el foro que nos representa.

Lo cierto es, que la situación que vivimos en el sector no es la mas idónea para los trabajadores de la Seguridad Privada, por los motivos que ya todos sabemos y que no procede enumerar aquí, en este artículo, que lo que pretende es ver algo positivo que poder escribir.

Empezaré por deciros que mis conocimientos académicos no son muy buenos que digamos, por lo que mermaba mis aspiraciones en cualquier otro campo laboral, haciendo difícil superar la oferta que me ofrecía la Seguridad Privada. Mi vida laboral, siempre ha transcurrido con un porcentaje de horas y sueldo inferiores a los de un Vigilante Jurado, ahora de Seguridad; mis oficios, vulcanizador de caucho (850 euros netos), grabador-verificador de datos (12.000 euros brutos anuales). Estas dos profesiones me ofrecían mejor calidad de vida en lo que se refiere al tiempo libre del que disponía, pero las posibilidades económicas eran muy inferiores, no en el sueldo base, que poco mas o menos es parejo, sino al rendimiento neto del trabajo que obtengo en un año. Quiero decir, que las opciones que nos brinda el sector de la Seguridad Privada no existen en otras profesiones, las cuales se mueven dependiendo del volumen de trabajo generado por las empresas, dando salarios bajos, sin la posibilidad de realizar el volumen de horas extras que en según que caso se necesitan, y en su mayoría reciben el sueldo base.

A continuación procederé a contaros un relato que leí en un libro hace alún tiempo. Leerlo, os lo recomiento.
EL CIRCULO DEL NOVENTA Y NUEVE
Había una vez un rey muy triste que tenía un criado que era muy feliz.

Todas las mañanas despertaba al rey y le llevaba el desayuno cantando y tarareando alegres canciones de juglares; una gran sonrisa y actitud serena y feliz ante la vida.

Un día el rey lo mando llamar.

Le dijo, ¿Cuál es el secreto?
¿El secreto de que, majestad?
¿El secreto de tu alegría?
No hay ningún secreto, majestad.
No mientas, he ordenado cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.
No os miento majestad. No guardo ningún secreto,
¿Por qué estas siempre alegre y feliz?
Señor, no tengo razones para estar triste. Su majestad me honra permitiéndome atenderle. Tengo a mi esposa y a mis hijos viviendo en la casa que la corte nos ha signado. Nos visten y nos alimentan y, además, su majestad me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algún capricho. ¿Cómo no voy a ser feliz?.
Si no me dices tu secreto ahora mismo, te haré decapitar.
Pero, majestad, no hay ningún secreto.
Vete, ¡vete antes de que llame al verdugo!
El criado sonrió hizo una reverencia y salió de la habitación.

El rey, no conseguía explicarse por qué aquel paje era tan feliz viviendo de prestado, usando ropa vieja y alimentándose de las sobras de los cortesanos.

Ya calmado, llamó al mas sabio de sus consejeros, y le explicó la conversación, mantenida esa mañana.

¿Por qué ese hombre es tan feliz?
Ah, majestad, lo que sucede es que ese hombre está fuera del círculo.
¿Fuera del circulo?
¿Y ese le hace felíz?
No señor. Eso es lo que no le hace infeliz.
A ver si entiendo. ¿Estar en el círculo te hace infeliz?
Así es.
Y él no está.
Así es.
¿Y como ha salido?
Nunca ha entrado.
¿Qué círculo es ese?
El círculo del noventa y nueve.
Realmente, no entiendo nada.
Solo podrías entender si me dejaras mostrártelo con hechos.
¿Cómo?
Dejando que tu paje entre en el círculo.
Sí, obliguémosle a entrar.
No, majestad. Nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.
Entonces habrá que engañarle.
No hace falta, majestad. Si le damos la oportunidad entrará por su propio pie.
¿Pero él no se dará cuenta de que eso significa convertirse en una persona infeliz?
Sí, se dará cuenta.
Entonces no entrará.
No lo podrá evitar.
¿Dices que se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo y, aun así, entrará en él y no podrá salir?
Así es, majestad. ¿Estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?
Sí.
Muy bien. Esta noche te pasaré a buscar. Debes tener preparada una bolsa de cuero con noventa y nueve monedas de oro. Ni una más ni una menos.

¿Qué más? ¿Llevo a mis guardias por si acaso?
Sólo la bolsa de cuero Hasta esta noche, majestad.

Así fue. Esa noche el sabio pasó a recoger al rey. Juntos llegaron a escondidas a los patios del palacio y se ocultaron justo a la casa del paje. Allí esperaron el alba.

Dentro de la casa se encendió la primera vela. El sabio ató a la bolsa de cuero un mensaje que decía:

ESTE TESORO ES TUYO.
ES EL PREMIO
POR SER UN BUEN HOMBRE.
DISFRÚTALO
Y NO LE DIGAS A NADIE
CÓMO LO HAS ENCONTRADO.

Después ató la bolsa a la puerta de la casa del criado llamó y volvió a esconderse.
< br> Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban lo que ocurría desde detrás de unos matorrales.

El sirviente vio la bolsa, leyó el mensaje, agitó el saco y, al oír el sonido metálico que salía de su interior, se estremeció, apretó el tesoro contra su pecho, miró a su alrededor para comprobar que nadie le observaba y volvió a entrar en su casa.

Desde fuera se oyó cómo el criado atrancaba la puerta, y los espías se asomaron a la ventana para observar la escena.

El criado había tirado al suelo todo lo que había sobre su mesa excepto un vela. Se había sentado y había vaciado el contenido del saco. Sus ojos no podían creer lo que estaban viendo.

¡Era una montaña de monedas de oro!

Él, que nunca había tocado ninguna, tenía ahora toda una montaña.

Él paje las tocaba y amontonaba. Las acariciaba y hacía que la luz de la vela brillara sobre ellas. Las juntaba y las desparramaba, haciendo pilas con ellas.

Así, jugando y jugando, empezó a hacer montones de diez monedas. Un montón de diez, dos montones de diez, tres montones, cuatro, cinco, seis… Mientras, sumaba: diez, veinte, treinta, cuarenta... Hasta que formó el último montón… ¡y era de nueve monedas!

Primero su mirada recorrió la mesa, buscando una moneda más. Después miró el suelo y, finalmente, la bolsa.

¡No puede ser!, pensó. Puso el último montón al lado de los otros y comprobó que era más bajo.

¡Me han robado!-gritó-. ¡Me han robado! ¡Malditos!
Volvió a buscar sobre la mesa, por el suelo, en la bolsa, en sus ropas, en sus bolsillos, debajo de los muebles… Pero no encontró lo que buscaba.

Sobre la mesa, como burlándose de él, un montoncito de monedas resplandeciente le recordaba que había noventa y nueve monedas de oro. Sólo noventa y nueve.

¡Noventa y nueve monedas. Es mucho dinero! –pensó-. Pero me falta una moneda. Noventa y nueve no es un número completo –pensaba-. Cien es un número completo, pero noventa y nueve no. >>

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma. Tenía el ceño fruncido y los rasgos tensos. Sus ojos se habían vuelto pequeños y cerrados, y su boca mostraba un horrible rictus a través del cual asomaban sus dientes.

El sirviente guardó las monedas en la bolsa y, mirando hacia todas partes para comprobar que no le viera nadie de la casa, escondió la bolsa entre la leña. Después tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos.

¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?
El criado hablaba solo, en voz alta.
Estaba dispuesto atrabajar duro hasta conseguirla. Después quizá no necesitaría volver a trabajar.

Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar.
Con cien monedas un hombre es rico.
Con cien monedas se puede vivir tranquilo.
Terminó su cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que pudiera recibir, en once o doce años tendría lo necesario para conseguir otra moneda de oro.

¡Doce años es mucho tiempo!, pensó.

Quizá puediera pedirla a su esposa que buscara trabajo en el pueblo durante un tiempo. Y, después de todo, él mismo terminaba su trabajo en el palacio a las cinco de la tarde, de manera que podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello.

Hizo cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años podría reunir el dinero.

¡Era demasiado tiempo!

Quizá pudiera llevar al pueblo la comida que les sobraba todas las noches y venderla por una monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más cantidad podrían vender.

Vender, vender… Estaba haciendo calor. ¿Para qué querían tanta ropa de invierno? ¿Para qué tener más de un par de zapatos?

Era un sacrificio. Pero en cuatro años de sacrificio conseguiría su moneda número cien.

Elk rey y el sabio volvieron al palacio.

El paje había entrado en el círculo del noventa y nueve…

Durante los mese siguiente, el sirviente siguió sus planes tal como los había concebido aquella noche. Una mañana, el paje entró en la alcoba real golpeando la puerta, refunfuñando y de malas pulgas.

¿Qué te pasa? –preguntó el rey con buenas maneras.
No me pasa nada, no me pasa nada.
Antes, no hace mucho, reías y cantabas constantemente.
Hago mi trabajo, ¿Verdad? ¿Qué quiere su majestad? ¿Qué sea su bufón y su juglar también?

No pasó mucho tiempo hasta que el rey despidió al sirviente. No era agradable tener un paje que siempre estaba de mal humos.


Al escribir este artículo, recordaba este cuento del sirviente y el rey, y me daba cuenta de que todos nosotros hemos sido educados en esta estúpida ideología. Siempre nos falta algo.


Pero qué pasaría si la iluminación llegara a nuestra vidas y nos diéramos cuenta, así, de golpe, de que nuestras noventa y nueve monedas son el cien por cien del tesoro.
Que no nos falta nada, que nadie nos ha quitado nada, que no es más redondo el número cien que el noventa y nueve.
Que eso es solo una trampa, una zanahoria que han puesto ante nosotros para que seamos estúpidos, para que tiremos del carro, cansados, malhumorados, infelices y resignados.
Una trampa para que nunca dejemos de empujar y para que todo siga igual.
¡Eternamente igual!
Cuántas cosas cambiarían si pudiésemos disfrutar de nuestros tesoros tal como son.

Pero ojo, reconocer que en venta y nueve hay un tesoro, no significa que debamos abandonar nuestros objetivos. No quiere decir que tengas que conformarte con cualquier cosa.

Por que aceptar es una cosa y resignarse es otra. Mi experiencia personal en el sector de la seguridad, ha sido positiva en líneas generales. Esta profesión me ha dado y me da, la posibilidad de realizar horas extraordinarias. Gracias a estas (tan criticadas por todos), he podido cumplir los sueños mas sencillos que cualquier trabajador, tiene en mente hoy en día, coche nuevo, casa propia, y en definitiva una vida, que aunque apretada, la considero muy digna.

Con todo esto quiero decir, que mientras en otras profesiones, me tendría que haber ceñido al salario base, la seguridad privada me ha ofrecido, y yo he elegido, hacer horas extraordinarias, que han posibilitado una calidad de vida optima para toda mi familia; y en cierto modo esto es lo bueno, y lo positivo de un sector, la elección de poder ganar un dinero extra cuando las necesidades sobrepasan los bajos salarios que existen, no solo en nuestro sector si no en tantos otros.

Hoy en día todos tenemos la opción abierta, pudiendo elegir la empresa que mas nos conviene, el hacer o no dichas horas, y optando según nuestras necesidades o convicciones, a elegir, tiempo libre u horas extras.

¡¡¡¡TU ELIGES!!!

EL PRECIO DE UN MAL CONVENIO

Por fin las expectativas de patronal y sindicatos, conjuntamente con el consentimiento de los clientes, va a dar paso a una nueva categoría profesional, en la cual se legalizará la nueva figura del “Auxiliar del Vigilante de Seguridad”.

Esto, quedó de manifiesto en la pasada concentración del pasado día 28/10/05, en la que tan solo acudieron un centenar de Vigilantes, convocados por “CSI CESIF” y Alternativa Sindical, aunque con excesiva precipitación en dicha convocatoria.

Los sindicatos mayoritarios USO, CCOO, UGT…. Se desmarcaron de la petición realizada por CSI CSIF Y A.S., dando consentimiento para futuras negociaciones con el MIR.

Esto significa un retroceso de aproximadamente unos 10 años si nos retornamos al proceso, que significo la desaparición del Guarda de Seguridad, para dar paso al Vigilante de Seguridad.

Las pretensiones de la patronal, no son otras, que la gran facturación que la nueva categoría les va a proporcionar, en caso de llevarse a cavo dicha propuesta. Aunque todavía no se sabe que limitaciones acompañarán a esta categoría, es muy probable que sus funciones se correspondan con las mismas que otorgan al cargo de V.S., creando un precedente sin igual en el sector de l a Seguridad Privada, ya que no tendrán ningún tipo de preparación, ni titulación oficial que les acredite, aún así, le da una nueva opción al cliente para, no solo cubrir con un coste mucho menor sus instalaciones, si no para poder sustituir en muchos casos a VV.SS. titulados, por los de nueva categoría y ahorrarse unos euros en su presupuesto.

La patronal actúa de esta forma, independientemente del perjuicio que pueda causar a los que componemos este sector, y que en su día, en mayor o menor medida, pasamos las pruebas pertinentes y en muchos casos los famosos cursos de reciclaje. Pero lo importante para ellos no es profesionalizar el sector, sino cubrir a toda costa la gran demanda existente de Vigilantes de Seguridad.

No es cierto que exista escasez de Vigilantes; hoy en día la necesidad del sector se aproxima a los 10.000 o 15.000 efectivos de seguridad privada, sin embargo hay un gran número de titulados sin ejercer la profesión (entre 30.000 y 40.000) por los bajos salarios y las condiciones que rodean nuestro convenio y que todos ya sabemos. Con estos datos, nadie en su sano juicio puede pensar que no hay Vigilantes de Seguridad, sino una falta de profesionalidad por parte de la patronal, manteniendo en sus plantillas a prácticamente el 100% de sus empleados, desmotivados, y sin ilusión en sus horizontes, provocando las bajas ya existentes de los casi 40.000 Vigilante de Seguridad “TITULADOS”.



Desencanto y resignacion por el nuevo convenio

Una vez mas, la patronal y sindicatos, están apunto de firmar un convenio, inconveniente para el sector.
Cuando uno lee las propuestas iniciales de los que componen la mesa negociadora y se dispone a analizarla junto con el acta Nº 14, no le quedan ganas de seguir luchando. Que sea lo que Dios quiera.

La patronal, representada por “APROSER”, aprovecha la nula eficacia de los representantes de los trabajadores y se vuelve a equivocar; ya no solo en lo concerniente a la subida de salarios, si no en su empeño de no profesionalizar un sector con una vida lo suficientemente larga como para pensar que todos podemos ser mejores.

Los sindicatos con su consigna, “DONDE DIGE DIGO, DIGO DIEGO”. Pero estos personajillos ya se sabe, “Me levanto de la mesa negociadora por que quiero mas horas sindicales” del resto ni me acuerdo.

Las empresas continúan con su afán de presentar presupuestos bajos a los clientes, y estos encantados aceptan sus condiciones, y hala, ya tenemos un pingüino de seguridad. Por cierto dos miembros de seguridad de la torre Windsor no estaban habilitados, ¿qué pasara?.

Madrid 2012 se avecina y las empresas de seguridad no están preparadas para afrontar con garantías (si la candidatura saliera adelante) la demanda de V.S. que se prevé para esa fecha, en la actualidad una cadencia de 10.000 V.S., lo que hace pensar, después de lo visto en el acta Nº 14, la pésima solución que le están dando. seguimos sin definir una escala de ascensos profesionalizada y regularizada por el ministerios del interior, así como la especialización según las prestaciones exigidas por el cliente y por el tipo de servicio, creando pluses según que tipo de especialización. Esto llevaría a dotar a los Vigilantes de Seguridad de títulos con mucho mayor provecho que los existentes hasta la fecha.
Excluyendo el título de Escolta y recientemente el de Explosivos (se le dotará de un plus), el resto de cursos de formación realizados por las empresas son prácticamente inservibles y nulos a la hora de aprovecharlos para una remuneración mas elevada o en su caso, para poder aspirar a una promoción ganada en concursos internos realizados por las empresas.

Esto, para los profesionales del sector de seguridad privada debe ser una quimera. Concluyendo; la patronal debería realizar una encuesta real y anónima a sus empleados, preguntándoles el grado de satisfacción que les produce su situación laboral, y abrir los ojos de una vez por todas, por que mientras que en otros sectores cualesquiera, lo principal para el empresario es la motivación y el contento de la mayoría de sus empleados, aquí parece ser que lo que intentan es desmantelar la Seguridad Privada, inundando a sus empleados con preocupaciones por tener que hacer horas extras y sin expectativas reales de futuro para su bienestar.
VIGILANTES DE SEGURIDAD, JUEGOS DE AZAR

El tiempo pasa, y se aproxima un nuevo convenio, un convenio que contempla en sus propuestas sustanciosas mejoras difíciles de conseguir.

Sinceramente no se si entra en los planes de quienes nos representan, el conseguir una profesión mucho mas estable de lo que es en la actualidad.

Aun hoy, se sigue jugando con los sueldos de los que componemos este colectivo. Cada año miles de vigilantes acuden a jugar (por que para el Ministerio del Interior esto es un juego), al ejercicio de tiro, a sabiendas de que el fallo en este juego puede suponer una bajada sustancial de su sueldo.

Aquí, en esta profesión, se dan ciertas circunstancias que pueden variar la vida familiar de cualquiera de nosotros.

Las repercusiones que pueden tener dichas decisiones, pueden influenciar en diferente medida, entrando en un nuevo juego sin ser invitado a participar, y en el cual por regla general uno siempre sale perdedor. Quiero decir con esto que, según en que caso, los planes familiares, pueden variar dependiendo del juego que nos toque en cada momento.

Así como el juego del tiro nos puede hacer perder el plus de peligrosidad, existen otros en los cuales uno no sabe si al mes siguiente realizará las mismas horas que el mes anterior, este juego se llama, “a que te meto uno en tu servicio”; otra variante puede ser “a que te cambio de servicio”, este juego tiene la particularidad de que uno también puede salir ganando, estando mas cerca de casa, por ejemplo.

El resto de juegos se limitan a entorpecer las casillas de los cuadrantes, en el cual, los festivos y la nocturnidad ocupan un papel primordial en el tablero, limitando a muchos operativos que participan a no poder disfrutar de su familia, ya que el jefe del tablero les puede poner a su antojo, los festivos y nocturnos que tienen que cubrir las fichas de los operativos.

En fin, que aunque no sean de nuestro agrado dichos juegos, estamos obligados a participar.

MUCHA SUERTE, COMPAÑEROS.
DE ALCALA, A FACTOR CINCO

Mucho tiempo ha transcurrido desde entonces. Yo, pertenecía a una empresa puntera, el servicio se perdía y la subrogación era inminente.

Mis compañeros de equipo y yo mismo, decidimos pedir información de la empresa a la que íbamos a ser subrogados, Seguriber. Por aquel entonces una completa desconocida para nosotros y para el panorama nacional de la Seguridad Privada. Nadie pudo darnos información de ella a excepción de nuestro jefe de inspectores, el cual había hecho el curso de jefes de seguridad con el que ocupaba dicho cargo en Seguriber. Sus palabras fueron muy escuetas; nos dijo “es una empresa muy pequeña, pero paga puntualmente”.

En la reunión que mantuvimos con él y con el director de seguridad, nos aseguraron que, esa empresa (Seguriber), no iba a durar mucho en el servicio, no puede competir con nosotros, tened en cuenta que sois hombres Segur Ibérica, y que pronto estaréis de vuelta. Tenéis que hacer todo lo posible para que así sea. Y cierto es, que con ese convencimiento salimos de la reunión.

Nuestro primer contacto con la empresa a la que ya pertenecíamos fue nefasto. Pasamos de un edificio con un coste aproximado de 2.500 millones de pesetas (el edificio Segur), a un piso muy antiguo en la c/ Alcalá. Sinceramente era desolador ver aquellas instalaciones, ¡¡¡ un piso!!!; y nuestra congoja fue en aumento en las primeras horas de haber realizado el cambio.

EL ESPÍRITU SEGURIBER

En nuestra primera reunión, se aclararon muchísimas cosas; y nos fuimos tranquilizando conforme avanzaba la jornada.

La verdad es que no salíamos de nuestro asombro. Subida de horas extraordinarias, elegir anorak de invierno (corta o larga), 3000 Pts para zapatos y 5000 Pts para botas,pantlones verano y de invierno, camisas manga larga y corta, Walkies Talkies, linternas, chalecos reflectantes, conos para incorporar a las linternas, y toda la equitación necesaria para las instalaciones en las cuales prestábamos servicio (todo ello a estrenar). Todo esto nos hizo cambiar de parecer y aceptar a la nueva empresa con agrado y sorpresa. Comenzábamos a sentir el espíritu Seguriber. Con el paso del tiempo, fuimos observando, que no solo era la parte material lo que subestimábamos. Esto no lo podíamos creer, pero era cierto. En ese antiguo piso, se alojaban la cordialidad, el mejor trato humano que jamás habíamos recibido y la sensación de pertenecer a una empresa acogedora, familiar. El espíritu Seguriber crecía en nuestro interior, una empresa en la que todas las puertas estaban abiertas a todos los niveles, sin exclusión, todos y cada uno de sus miembros era accesible, independientemente del cargo que ocupara. El espíritu Seguriber se implanta en la mayoría de nosotros y no dudamos en aconsejar a cualquier V.S. que se pase a nuestra empresa, por que no albergábamos ninguna duda de que el cambio iba a ser para mejor. Estábamos en una pequeña empresa en la cual el operativo se sentía grande y no anhelaba, ni deseaba cambiar a ninguna otra empresa de seguridad.

Aunque hoy en día os parezca mentira, esta es la empresa con la que me topé. El crecimiento inevitable de Seguriber , iba dando al traste con lo que tenia conseguido la dirección de la empresa; tener a la gran mayoría de sus empleados con ganas de trabajar, motivados y contentos. Ya en el primer traslado a Campomanes, aunque poco, se va notando el primer distanciamiento, aunque el trato continua siendo cordial, empiezan los primeras discordias entre empleados y dirección de la empresa. Las propuestas que hay encima de la mesa son claramente perjudiciales para el V.S. la renuncia de la antigüedad para pasar a plantilla fija, fue una de las cosas que desmotivaron claramente al personal, sin que se pudieran ver consolados por los que no sufríamos dicha discriminación. Aunque subsanado este escollo, los cambios casi continuos de mandos intermedios, Jefes de Seguridad y Directores de Seguridad para la mejora de la empresa, no han sido bien interpretados por los operativos, que observábamos como personal de reciente incorporación en la empresa, ocupaba servicios privilegiados.

Hoy, en Factor cinco, llega la culminación, y Seguriber ocupa la sexta o séptima plaza en el ranking nacional de empresas de seguridad. Aunque yo personalmente no pueda quejarme de como me ha ido hasta la fecha, quiero expresar mi sorpresa en todo lo que está aconteciendo, y que me deja indefenso en mi lucha continua por defender mi empresa, ante la avalancha de protestas y criticas de muchos de los compañeros de esta y de otras empresas. La facturación ha ido aumentando a la par que disminuían las atenciones a los operativos, y la imagen de cara al exterior, con camisas remangadas, por la falta de previsión o de no sabemos que. (Creerme, esto antes no pasaba)

La vieja casa de Alcalá donde fluían sensaciones difíciles de explicar, se convierten en el recibidor del domicilio social actual en C/ Factor Nº 5, donde uno se siente extraño, distante, fuera de lugar, como si le hubieran extirpado todo lo que ha estado defendiendo durante todos estos años.
FORMACIÓN EN EL SIGLO XXI

Estamos en la etapa de nuevos cursos. Es obvio que no puedo generalizar esta, mi opinión personal, en todos los cursos realizados, por lo tanto voy a centrarme en mi experiencia personal y en la opinión de los compañeros en este último curso y en anteriores. “MANDOS INTERMEDIOS”.

Mandos Intermedios, esto puede ser diferente a todo lo anteriormente dado, me dije; pues nada, le voy a elegir.

Mis expectativas, no es que fueran muy halagüeñas, pero bueno, saldría de la rutina que supone hacer cursos de reciclaje.

Lo primero que percibo después de casi diez años, con estos temas, es el interés que tienen las empresas por formar a sus operativos; no ha cambiado en absoluto, seguimos en la época antidiluviana de antaño, el nuevo siglo no ha traído nada significativo que haga pensar al operativo que esto va en serio.¿Por que digo esto?. Muy sencillo, desde hace muchos años, nuestros mandos continúan actuando de la misma forma, ellos, son los que no se han reciclado; ¿que dicen cuando no encuentran a nadie, y quieren que alguien cubra un servicio?, pues lo de siempre, ¡¡ mira, es que a este servicio…..no puede ir cualquier operativo, necesito gente de confianza,¿ puedes ir tú?!!. Pues debe ser, que toda o casi toda la empresa es de su confianza por que……¿A quién no le han referido esta frase para conseguir cubrir el servicio?.

Operativo: Bien, acepto, pero que sepas que el lunes comienzo el curso de mandos intermedios.
Mando intermedio: Tranquilo, no pasa absolutamente nada, quedamos entonces en que cubres el servicio.

Aquí, es donde uno empieza a percibir la importancia que se le dan a los cursos dentro de las empresas; posteriormente, observas como conceden el mismo, a personal que no va a poder realizarlo al completo, ya que entra de servicio la mitad de los días, y después, mas de lo mismo, falta de puntualidad en los operativos, reducción por parte del centro de formación e las horas a realizar,( salida programada 21:00, salida real 20:00), regalo del diploma sin esfuerzo alguno, y curioso…….todos, mas contentos que unas pascuas. Expediente cumplido.

Seguimos con el programa, y como no, sorpresa; en el curso al que nos estamos haciendo referencia , (mandos intermedios). 2º TEMA : el primero me lo perdí, por estar de servicio. Partes que componen un extintor, el etiquetado, y, tipos de extintores.
3º TEMA: control e accesos………¿ Me quiere decir alguien, que relación tiene un extintor, con un mando intermedio?. Si el curso es de mandos intermedios……..¿ Que finalidad tiene, que expliquen, el funcionamiento de un control de accesos?.

4º Y 5º TEMAS: muy interesantes, ya que, aunque no tiene relación directa con la operativa de un jefe de equipo, o un inspector, si sirvieron para enriquecer nuestro comportamiento personal hacia nosotros mismos, y hacia el resto de compañeros, “buen sicólogo”. Pero, mi pregunta, desconcertó por unos segundos, al bueno del profesor, por que es cierto, es muy bueno, e hizo muy amenas sus horas con nosotros, pero a lo que vamos, mi pregunta fue……. Si en un futuro, cualquiera de nosotros fuera inspector, y tuviéramos que realizar un relevo de empresas, en un supuesto servicio que cogemos nuevo, en el cual nos encontramos con personal operativo, y de inspección de otra empresa………. ¿Cuál seria el procedimiento que tiene que seguir un mando intermedio en este caso?.

Bien, no hubo respuesta en este sentido, sí, que la empresa marcaba unas directrices a seguir en cada curso.

A quienes corresponda, y para que no piensen que este curso ha sido en vano, pues siempre se sacan cosas positivas de todos los cursos, aunque no cumplan las expectativas que uno mismo se marca. “Mandos intermedios” os lo recomiendo, ya que si no se aprenden sistemas operativos en edificios, distribución de personal en servicios, o lo que corresponda en este sentido,(yo no soy el indicado para decidir que corresponde a cada curso), si se aprende, y mucho, en lo referente a premiar y castigar en dos sentidos, el positivo y el negativo, quiero decir con esto, que lo que ustedes piensan que son premios positivos, para el operativo, hoy en día , no lo son.

La consecución de un diploma sin el mas mínimo esfuerzo, se ha convertido en una rutina generalizada en todo el sector, que no valora lo mas mínimo el título obtenido. El mismo valor se le da al hecho de que un mando intermedio deposite su confianza en nosotros a la hora de cubrir un servicio de cierta importancia, ya que el abuso de esta expresión, da lugar una falta total de credibilidad.

Estas, y otras actuaciones, quedan encuadradas, según el profesor encargado de las materias Dirección de Personal, en los llamados premios de plástico, los cuales producen un efecto contrario al deseado por el directivo, llevando al operativo a la desmotivación, y a la falta de confianza en sus dirigentes.


INICIATIVA PIONERA Y AGRADECIMIENTO

Quiero en primer lugar, dar mi mas sincero agradecimiento a Pedro Quintero Camacho, compañero y amigo por haber dado el paso decisivo en este pasado coctel de navidad, y haber creido en algo que yo aún tenia grandes dudas y que hoy ya es una realidad, esta web para todos nosotros.



No sé si estoy en lo cierto, pero, casi con toda seguridad podemos afirmar que Seguriber es empresa pionera en ofrecer a todos sus empleados un espacio en su web, en el cual todos y cada uno de nosotros podamos expresarnos libremente sin temor a represalias. Esto puede ser una herramienta muy útil si contamos con la participación de todas las delegaciones.
Mi agradecimiento por tanto a Mónica de Oriol, por confiar y dar su consentimiento a este proyecto. Espero que el respeto y la coherencia sea la tónica de todos los comentarios, los cuales podran ser todo lo duros o alagadores que consideremos oportuno.
Saludos serisanan-parmat

EL DESPRESTIGIO NOS SALPICA A TODOS

Primeramente resaltar que, ni soy racista, ni nada que se le parezca; digo esto por la cantidad de sudamericanos que están apareciendo en nuestro sector haciendo labores de vigilancia, ya no sin titulación, si no con una imagen nada favorable, ni para las empresas, ni para los vigilantes.

Como ejemplo sirva el centro comercial de "XANADÚ". Uno se acerca a dicho centro comercial y observa el lujo y la grandeza del mismo, y una de las curiosidades es ¿Que empresa de seguridad presta servicio?; cuando se ve al primer empleado de dicha empresa.... ¡¡¡Leche!!! Casi al borde de la jubilación, 1´50 de estatura, sin logotipo de la empresa, ¡¡¡CLARO!!!, uniformidad sin planchar, ropa desalineada etc, etc, etc..... Y así prácticamente dodos los componentes del servicio.

En fin, un verdadero desastre. Pero el problema no es solo de la empresa que presta servicio en Xanadú, es generalizado; El afán por coger servicios y aumentar su cartera de clientes, está llevando a un desprestigio tal, que ya todo el mundo dice..... "" Si no tienes trabajo es por que no quieres...., metete a vigilante, te cogen seguro"". Si, digo bien lo de Vigilante, ya que ni siquiera los periodistas saben pronunciar correctamente el nombre de nuestra categoría, por lo tanto para el ciudadano en general, todo lo que ve con uniforme es un vigilante.

Y digo yo.... Si la gasolina sube por que no hay petróleo, si los alimentos suben cuando escasean, si los pisos suben por que hay demanda etc, etc... por qué si hay un déficit de 10.000 V.S., las empresas de seguridad no llegan a un acuerdo para subir el precio mínimo de la hora?.

Esto es un enigma por resolver, pero a buen seguro que repercutiría y mucho en el sector, veríamos quien verdaderamente necesita seguridad, ya que la pagaría al precio que merece, repercutiendo en salarios mas altos, por lo tanto en una profesión mas atractiva, y por lo tanto en una lista de espera para ejercer como V.S. y un proceso selectivo como Dios manda.
COCTEL DE NAVIDAD

Proximamente se celebrara el coctel de navidad, que como todos los años celebra Seguriber, aunque las asistencias no suelen ser masivas, si son acogedoras e interesantes, a parte, la suerte que cada operativo pueda tener con los sorteos que allí se realizan en el que cualquiera puede salir beneficiado.
Desde esta página os recomiendo vuestra asistencia, prodreeis comprobar que el ambiente es agradable y conocereis a buena gente que se interesa por la empresa y por sus compañeros.

Un saludo a todos y espero que lo paseis muy bien.

FELIZ NAVIDAD A TODOS



CAMBIO DE UNIFORMIDAD

A día de hoy supongo que los operativos de Seguriber, ya dispondrán de las prendas nuevas de uniformidad, y que les habrá dado tiempo de utilizarlas con frecuencia. Sin entrar en detalles de los colores elegidos, ya que cada cual tendrá su propia opinión, entremos a valorar la calidad de dichas prendas; por que si las chequetillas si mantienen la misma calidad mas o menos, cierto es que con las camisas se han lucido, ya que con una unica lavada, tanto los puños como los cuellos, se cuartean y los acabados son malos. En servicios donde la manga larga no se utilice en verano tiene un pase, ya que dichos defectos quedan un poco escondidos por la chaqueta, pero en servicios donde por exigencia del cliente se utiliza también en verano, la imagen del vigilante y la empresa quedan deterioradas al quedar a la vista todos estos defectos.
Tiempo tiene Seguriber hasta este verano de dotar a los vigilantes con camisas de mejor calidad que además de mejorar la imagen seguramente tengan tambien mayor duración en su uso diario, con lo cual lo caro posiblemente pueda resustar barato.